También llamado “caballo de Troya”, se refiere a un software malicioso (malware) que, mediante el uso de un disfraz o engaño, logra introducirse en ordenadores o redes. El nombre proviene del mito griego de la conquista de Troya, en el que soldados enemigos lograron entrar en la ciudad ocultos dentro de un enorme caballo de madera.
La imagen del caballo de madera es muy acertada: los troyanos son, por así decirlo, un medio de transporte para software malicioso. Pueden contener programas muy diferentes. Solo algunos ejemplos:
Los troyanos pueden presentarse, entre otros, como:
Es posible que te encuentres con esto en muchos sitios. Para cualquier correo electrónico que contenga un archivo adjunto o enlace. Con cada programa y aplicación que instales en un dispositivo. En todas las páginas web que visitas que anuncian. Con cada USB al que transfieres datos.
La mayoría de las medidas para reducir el riesgo cibernético de tu organización también reducen el riesgo de que tu sistema se infecte con troyanos. Estas medidas incluyen, pero no se limitan a: