Ciberseguridad | Protección informática | Spam
Según los proveedores de correo electrónico GMX y Web.de, el número de mensajes publicitarios no solicitados aumentó un 34 por ciento en 2018. Te mostraremos qué puedes hacer para evitar la oleada de spam.
¿Quién no lo sabe? Recientemente has rellenado un formulario online y ahora tu bandeja de entrada está inundada de correos promocionales. Este fenómeno se vuelve especialmente complicado cuando la dirección de correo electrónico empresarial se ve afectada y se pierden mensajes importantes o se detiene el trabajo debido a todas las eliminaciones.
A diferencia de los mensajes de phishing, los correos spam no están dirigidos a recopilar datos sensibles, sino a vender productos más o menos útiles. Se supone que pueden ser ayudantes para la belleza, un viaje o incluso una suscripción al gimnasio. Según los proveedores de correo GMX y Web.de, el año pasado se clasificaron de media unos 150 millones de correos como spam, lo que supone un aumento del 34 por ciento.
El spam aparece en diferentes formas y se conoce principalmente en relación con los correos electrónicos. Sin embargo, también puede aparecer como un banner publicitario, una ventana emergente o una publicación publicitaria en foros de Internet. También pueden contener enlaces a sitios web fraudulentos y, en el caso de correos electrónicos spam, archivos adjuntos con programas maliciosos.