La Industria 4.0 hace referencia a la interconexión digital de los sistemas de producción en sentido amplio. En este contexto, se dota de tecnología de comunicación a objetos y dispositivos como, por ejemplo, piezas de repuesto, mercancías, máquinas y líneas de producción completas. A través de esta tecnología de comunicación se puede recopilar y utilizar diversa información. Una interconexión inteligente puede dar lugar a la gestión automática de existencias, carretillas elevadoras autónomas y el reabastecimiento automático de piezas de repuesto. La expresión «Industria 4.0» ilustra la idea de que esta interconexión representa la cuarta revolución industrial.
Eso depende totalmente de la empresa en la que trabaje. Quizás, si se trata de una empresa de confección, recopile datos de las valoraciones de los clientes para optimizar los cortes y la estructura general de la gama de productos. Quizás en su nave de montaje se controlen líneas de producción completas a través de un servidor. Quizás su gestión de almacén esté conectada en red, de modo que los robots puedan retirar automáticamente los artículos deseados de la estantería correspondiente. Y seguramente se le han ocurrido ideas en su día a día laboral cuya implementación entraría dentro del ámbito de la Industria 4.0. Algunos ejemplos típicos son: el envío de información a otros departamentos o la automatización de tareas rutinarias.
El ámbito de la Industria 4.0 es muy amplio, por lo que muchas de las medidas de seguridad necesarias varían según el caso. Consulte a los especialistas correspondientes e infórmese sobre su sector y las soluciones disponibles. En términos generales, también se recomiendan las medidas destinadas a reducir el riesgo cibernético.