Ciberseguridad | Protección informática | Ciberespacio
Los ciberdelincuentes buscan datos sensibles de empresas o paralizan sistemas informáticos de empresas enteras para chantajearlas. Pero, ¿qué es exactamente lo que hace que Internet sea tan interesante como escena del crimen?
El radio de acción en Internet es enorme. Los datos se transmiten a países lejanos en el menor tiempo posible sin ser detenidos en las fronteras. Los sistemas pueden ser controlados y modificados desde el otro lado del mundo. Es precisamente esta ventaja la que los delincuentes utilizan para atacar objetivos atractivos en todo el mundo de forma segura y evadir la persecución el mayor tiempo posible.
No existe regulación del acceso al ciberespacio en la mayoría de los países. Muchas personas tienen la oportunidad de moverse por el mundo virtual de forma relativamente fácil y económica a través del ordenador o el teléfono móvil. La Darknet contiene numerosas instrucciones sobre cómo penetrar sistemas informáticos extranjeros. Alternativamente, se pueden comprar hackers profesionales. Esto implica un esfuerzo y riesgo significativamente menores que un robo personal en una empresa.
Es extremadamente difícil o incluso imposible rastrear las acciones en Internet hasta su origen si el autor toma las precauciones adecuadas. Las identidades de los perpetradores son fáciles de ocultar y algunas acciones son difíciles de clasificar. Esta ventaja se ve facilitada por los bajos recursos y la falta de talento joven en las unidades cibernéticas de las agencias policiales.
Otro punto es la gran dependencia de la economía del ciberespacio. Nos hemos desarrollado hacia una sociedad digital cuya comunicación, procesos, control, información y sistema dependen en gran medida del buen funcionamiento de los dispositivos de tecnología de la información. Casi ninguna información en los ordenadores no está conectada a Internet por unos pocos desvíos. Esto nos hace susceptibles al chantaje, y si las precauciones de seguridad son insuficientes, los ciberdelincuentes lo tienen fácil.