La estafa del cazatalentos es una forma de ingeniería social. Los ciberdelincuentes fingen ser reclutadores o cazatalentos para engañar deliberadamente a los contactos profesionales. El objetivo es obtener información confidencial o difundir malware, normalmente mediante enlaces manipulados o archivos adjuntos.
Los delincuentes suelen acercarse a sus víctimas a través de redes profesionales como LinkedIn o correo electrónico. Ofrecen ofertas de trabajo aparentemente atractivas e intentan ganarse la confianza de la persona a la que se dirige. Procedimiento típico:
Empleados con roles técnicos, acceso administrativo o derechos críticos para el negocio, especialmente en pequeñas y medianas empresas (PYMES), donde los procesos de seguridad no siempre son fluidos.